sábado, 23 de octubre de 2010

LOS NIÑOS Y SU INCLUSION EN EL DEPORTE

El espacio físico en el desarrollo de los niños en su aspecto social y motor tiene una gran influencia a la hora en la cual el niño empiece a interactuar con su entorno que lo rodea, porque en este espacio el niño es donde se va a desenvolver, y teniendo en cuenta que en las etapas de la infancia es donde se adquiere la mayor parte de habilidades socio motoras como sus patrones de movimiento y su relación con los demás, hay que tener en cuenta además que los patrones de movimiento se adquieren con la experiencia y se van afinando o mejorando de acuerdo a la adaptación al entorno que lo rodea, así mismo lo que el niño percibe desde su entorno hacia el o mejor aun de una manera externa mejora y perfecciona su llamada experiencia motriz.
En la actualidad y como lo plantea el señor Damián Osorio, los espacios urbanos en su expansión a lo que denomina el como el creciente desarrollo urbanístico está limitando el desarrollo psicomotor de los niños y su relación con los demás haciendo de este un niño inseguro a la hora de tomar decisiones y además en lo motor porque aparecen en menor cantidad las formas de movimiento.
No es lo mismo comparar un NIÑO que se desarrolla en un espacio limitado por calles, avenidas y edificios de gran envergadura, con un niño que la única limitación que encuentra es un mar de terreno en las cuales puede realizar cualquier tipo de movimientos en la libertad de poder ejecutar cualquier acción motriz, sin duda alguna que al comparar estas 2 situaciones el niño que se desarrolla en un espacio ilimitado tendrá una mayor oportunidad de enriquecer su bagaje motor que el niño que se desarrolla en un espacio delimitado a unos pocos metros de sus narices por imponentes edificios y calles muy traficadas, es aquí donde se marca la diferencia de aquella persona que a sus 12 años se le presenta el problema de enfrentar una situación motriz simple pero que encierra aspectos que tiene que ver mucho con su experiencia motora a edades tempranas. Una de estas soluciones las plantea el deporte a edades de los 7 u 8 años en los niños que NO son obligados a escoger un deporte en particular puesto que el deporte dosificado y supervisado como lo plantea Osorio permite fortalecer el desarrollo socio motor y ve como a través del deporte el niño mejora su conducta para formar una personalidad estable y solidaria.
Es interesante además reafirmar a los padres de familias que quieren que sus hijos sean sus seguidores hablando de su carrera deportiva, como por ejemplo si el padre de un niño fue en un pasado el mejor jugador de futbol de su época y logro grandes objetivos, ese padre quiere y puedo estar seguro que lo que más desearía es que su hijo realizara el mismo deporte que él hizo cuando grande, es aquí cuando cometemos uno de los grandes errores como padre y es el de hacer que nuestros hijos a edades muy tempranas inicien una práctica deportiva, hablando de niños de 3,4,5 y 6 años en los cuales el niño solamente está adquiriendo unas habilidades básicas como caminar, correr, trotar, etc. cuando se introduce a una práctica deportiva se encontrara con acciones de juegos complejas en las cuales el niño no está en la capacidad de resolverlas y por supuesto es en donde regañamos a nuestro hijo porque no le coloco el pase a un compañero correctamente, he aquí un grave error de un padre que no sabe lo que sucede con su hijo a nivel socio-motriz, los padres caen en ese error, resalto que los deportes son actividades regladas, que va a saber un niño de reglamentación en el futbol por dios es absurdo pero así es, los deportes tienen una particularidad y es que cada uno de ellos se ejecutan bajo una huella motora especializada en cada persona individualmente, y si esa huella motora o bagaje motor no está o no existirá en niños de 3,4,4y 5 años porque solo está en la etapa adecuada para sus habilidades básicas.
Los deportes como el futbol se inician a edades entre los 7 y 8 años, y se recomienda dejar a los padres de familia que sean sus hijos los que decidan que deporte practicar y no llevarlos desde muy tempranas edades a una cancha de futbol con balones #5 sin saber el daño físico que están causando en el niño, y más aun si se tienen calzado con tacones que grave error.
Como les decía anteriormente si un niño se inicia a la edad correcta un deporte a el que el decida practicar sus ventajas ya las he mencionado.
En la práctica deportiva de los niños existen influencias que afectaran de manera positiva o negativa el desarrollo del niño en la práctica de actividades deportivas o deportes en si, y por lo tanto afectaran su personalidad, por lo tanto los padres como tal deben hacerle ver al niño que el deporte es un medio para incrementar las relaciones sociales con los demás y adaptarlo a que lo tome como un instrumento en el cual vea ejemplos de la vida diaria como es tener triunfos y derrotas.
Hay que tener en cuenta además que la idea que le nace al niño de incluirse a una actividad deportiva aparece a las edades de 8 a 9 años y es cuando en el nace la idea de competir con los demás.
Los padres deben tener una actitud positiva frente a una eventual incorporación del niño hacia el deporte y deben centrarlos para que tomen el deporte como una actividad para la diversión y para conformar una conducta las autónoma y que el deporte se convierta la forma de encontrar placer y de ocupación en su tiempo libre. Además, la influencia de los padres en la personalidad del niño es elevada al momento que este se introduce en la actividad deportiva, pero hay que tener cuidado al no ´mimar´ al joven porque no será capaz de esforzarse al máximo para lograr su objetivo, en cambio un joven que sea respaldado de una manera responsable y no exagerada, acostumbrado a que el deporte es una actividad que requiere esfuerzos, lograra fijarse metas y muy probablemente cumplirlas, lo interesante es que si el niño en sus primeras etapas de su vida realiza una actividad física adecuada aumenta su desarrollo tanto integral como persona.
Como se planteo anteriormente la inclusión del niño a una práctica deportiva correctamente dosificada y supervisada beneficiaria al niño en que aumentaría su confianza, se volvería más seguro a la hora de tomas sus propias decisiones, se aceptaría como persona y tomaría un rol personal, la práctica deportiva ayuda al niño en que tome su propia concepción, se ubique socialmente, y más que todo que mejora la relación afectiva con las demás personas.
El deporte es clave para un enriquecimiento socio motor puesto que con el deporte el niño se acepta como es, si el joven es sometido a entrenamiento, este se basa en sus capacidades motoras, cuanto mayor es el deseo individual de realizar estos esfuerzos más fácil será una identificación con el deporte y mayor su nivel de gusto hacia él.

ATT: ADOLFO BEGAMBRE
LIC: educacion fisica recreacion y deportes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario